Misión:

La Mesa de la Misericordia intenta mitigar, aunque sea un solo día a la semana la inmensa necesidad de alimento que sufren los sectores más pobres de la ciudad. Le mesa se sirve todos los miércoles de cada semana en la Iglesia San Antonio María Claret y se utilizan todos sus espacios para actividades de salud, higiene y enseñanza de la palabra de Dios. La idea original de dar una comida una vez por semana se transformó en un compendio de actividades que buscan enaltecer la dignidad de esos seres humanos que por distintas razones viven en situación de pobreza extrema.

Visión:

Nuestra Mesa de la Misericordia ha ido multiplicándose, hay mucha gente sumándose con ganas de colaborar, de participar. La Visión ideal sería que no existiera porque eso significaría que se habría acabado el problema del hambre, pero en medio de la difícil situación que vive Venezuela, la Iglesia experta en humanidad e inspirada en el evangelio acompaña al pueblo en su sufrimiento, viviéndolo con él. En momentos de crisis la iglesia se une, crece y se fortalece.